buscadoras
Y así sin más, nos encontramos sin mapas, sin certezas, sin más brújula que la intuición de sabernos en camino. Éramos nueve desconocidas, reunidas por la fotografía, pero sostenidas por algo más profundo: la necesidad de mirar el mundo y mirarnos dentro.
Con el pasar del tiempo, compartimos imágenes, dudas, hallazgos. Nos reconocimos en lo dicho y en lo que quedó en silencio. Aprendimos a escuchar las preguntas que laten en cada fotografía, a descubrir en la mirada de la otra un reflejo inesperado de nosotras mismas. Así, fuimos tejiendo un territorio común, un espacio donde la imagen no solo captura, sino que revela, nombra, transforma.
Nacieron proyectos que son casas, grietas, raíces y océanos. Esto es un hogar, Praesentis, Hábitat, Superar la mar, Memoria del objeto, Como si supiéramos cómo, ¡Ay Pájara!, No sé quién eres pero te quiero y Susurros del Norte, son gestos de búsqueda, trazos de un viaje que va más allá de lo visible. En cada uno hay una pregunta esencial, un eco de lo que nos habita y nos desvela.
Nos llamamos “Buscadoras” porque la fotografía es, ante todo, un acto de indagación. Buscamos lo que se oculta en la luz y lo que la sombra susurra. Buscamos lo que permanece y lo que se desvanece, lo que nos ancla y lo que nos empuja al vértigo del cambio. Buscamos en lo íntimo y en lo universal, en lo propio y en el otro. Y en esta búsqueda, sin pretenderlo, encontramos lo más valioso: la certeza de que no estamos solas.
Roxana Márquez
